En Krecer apostamos porque el ocio no se quede solo en la ocupación del tiempo libre, sino que sea tiempo con sentido; un espacio donde los niños, niñas y adolescentes puedan descubrir quiénes son, qué les gusta, qué sienten y cómo relacionarse con los demás. Por eso, nuestras actividades de ocio participativo forman parte esencial de nuestro proyecto educativo.





Cuando hablamos de ocio participativo, hablamos de experiencias vividas en grupo: talleres creativos, dinámicas cooperativas, juegos al aire libre, salidas culturales, espacios de encuentro y proyectos diseñados con y para ellos y ellas. Son actividades que abarcan mucho más que el entretenimiento, en las que se les implican, donde se le escucha y en las cuales se les acompaña.
A través del juego, la creatividad y la convivencia, los niños, niñas y adolescentes desarrollan competencias que les acompañarán toda la vida, como: el fortalecimiento de su autoestima, el descubrimiento de sus potencialidades, el desarrollo de su autonomía, la gestión emocional, la autorregulación y el autocontrol, la construcción de vínculos, la generación de empatía, el respeto por la diversidad y herramientas de trabajo en equipo.






Cada actividad está pensada para generar un entorno seguro donde puedan experimentar, equivocarse, aprender y volver a intentarlo. Porque crecer implica explorar… y hacerlo acompañados marca la diferencia.
Uno de los pilares de las actividades de ocio es la participación activa. Escuchamos sus ideas, incorporamos sus intereses y fomentamos que sean protagonistas de su proceso, esto se fortalece su sentido de pertenencia y compromiso.





En un mundo cada vez más acelerado, ofrecer espacios donde detenerse, compartir y convivir es una necesidad. Por eso, en Krecer seguimos trabajando cada día para que nuestras actividades sean un lugar de encuentro, crecimiento y oportunidad para todos y todas.
Con la colaboración de









